martes, 22 de septiembre de 2015

LEER Y COMPRAR LIBROS, ODIOSA COMPARACION - DOS // LEÑA PARA LA HOGUERA EDUCATIVA 21 -


LEÑA PARA LA HOGUERA EDUCATIVA 21 
LEER Y COMPRAR LIBROS - ODIOSA COMPARACION - DOS


el entendimiento es la conciencia de la verdad, 
y el que llega a perderla entre las mentiras de su vida, 
es como si se perdiera a sí propio, 
porque ya nunca volverá a encontrarse o a conocerse
(Jacinto Benavente)


Introducción

Decíamos en la primera parte de esta leñada que pocos temas hay en el Perú tan confusos como el de la Lectura, pues acostumbramos el mundo al revés, es decir que tratamos de acomodar las personas a las cosas cuando la ruta lógica es la inversa.

Sin embargo, la Ministra de Cultura dijo bien clarito hace un par de semanas, entre otras cosas, que la exención tributaria del 18 % del IGV es superbeneficiosa (sic), pues los beneficios tributarios permitirán la progresiva eliminación de los famosos libros piratas. 

A primera vista, lo que se requiere es adaptar los formatos de lectura - entre ellos el libro - a los potenciales lectores. El centro del asunto no son las cosas - los libros -, son las personas - los lectores. Y así la realidad no se acomoda a la optimista visión de las cosas de nuestra ministra. La famosa piratería de libros goza de mejor salud que nunca y se permite dar la hora en las tendencias generales de la lectura en nuestro país. De hecho, la industria editorial del Perú impacta en el mercado de libros de manera extremadamente limitada, como demostraremos a continuación. 

Discleimer 2

Tal como hice en la primera parte, y como no soy prelado de la Iglesia Católica,  estoy en obligación de señalar que aunque muchos de los conceptos empleados en este artículo son desarrollados por mí, hallé importantes coincidencias con esta publicación de Guillermo Chalvezón -https://elblogdeguillermoschavelzon.wordpress.com/2015/05/15/vender-mas-libros-no-significa-crear-lectores/) - algunos de cuyos conceptos son bastante inseparables de los míos. Sin embargo, suyo completamente es el cuadro que reproduzco, y suyas la mayor parte de las conclusiones, me cabe ahí únicamente el mérito de la tardía coincidencia. Por supuesto, los errores son de mi autoría.

ley de fomento de la lectura, 
e indicadoritis

Se observa con prístina claridad que en el sistema operativo (vulgo mente) de los burócratas de la cultura, fomentar la lectura es prorrogar la exención del impuesto general a las ventas de libros, es decir continuar sin gravar con el 18 % el precio de venta de éstos. Ello en sí suena bien, si con ello el precio real de los libros se redujera efectivamente.

No sé por qué, a veces creo que los peruanos padecemos una suerte de sesgo cognitivo allá arriba en la tutuma, producto aparente de un par de décadas de embrutecimiento programado. Aún personas dotadas de espeso currículum vitae padecen la enfermedad de la INDICADORITIS, inflamación de los indicadores que afecta el lóbulo frontal razonante, y le hace a uno perder la perspectiva de la realidad y creerse la metafísica de las cifras. La única cura es emplear el propio cerebro y no seguir a rajatabla el manual de instrucciones y amaestramiento, pero en nuestro país eso es más difícil que andar derecho o que escapar de la Caverna de Platón.


Me pregunto, por ende, cuándo los burócratas dejarán de pensar en “libros” y empezarán a pensar en “lectores”, gran misterio ese. O cuándo dejarán de parlotear “acerca” de los indicadores para hablar de “qué indican”. Ello está implícito en el concepto de “indicador”, cosa que no entienden muchos, pero considerando que hay harta gente en mi país que comulga con hostias cuadradas, y vota por el que roba porque hace obra para robar, me creo todo.


Los libros que se venden, 
y lo que indican

En fin, hablemos de plata. Es evidente que los libros cuestan plata, y ello se merece ser puesto en su perspectiva. Aquí es donde la experiencia de Guillermo Chalvezón es inapreciable. Cédole la palabra:

Invitado por la feria del libro de Bogotá a dar una charla a editores y estudiantes de edición sobre cómo vender más libros, (...) me puse a investigar algunas cifras básicas del negocio del libro en lengua española.

Comencé a analizar cifras (...) y utilizando solo el sentido común  logré llegar a unos cuadros sencillos para poder comparar.

Tomé siete países de diferente tamaño, que en conjunto representan el 70% de la población que habla español. Dejé de lado Estados Unidos porque aunque tiene una gran población de origen hispano, su realidad socioeconómica y cultural es demasiado diferente, y la venta de libros en español es cada vez menor.

(...)

Finalmente, combiné un cuadro con otro, de manera de poder llegar a una cifra que, aunque nunca será exacta, permita comparar cuántos dólares por habitante representa el negocio del libro en cada país:

País
Población Absoluta de Habla castellana
(en millones)
Negocio del Libro
(en millones de US$)
Negocio del Libro
(en US$ por habitante)
México
121
400
3,30
Colombia
48
140
2,91
España
48
3.500
72,91
Argentina
43
300
6,97
Perú
31
32
1,03
Chile
18
120
6,66
Uruguay
3,3
38
11,51


Y hasta acá Chalvezón. Si quieres más detalle anda a su blog, la dirección está líneas arriba.

Comportamiento de Compra

La pregunta que salta de este cuadrito, donde ocupamos, para variar, el último lugar en lo que a lectura se refiere, es:


¿Por qué los peruanos no gastamos más que 1 dólar por habitante y por año en libros?



Colofón provisional

Algunas conclusiones al respecto en la siguiente leñada, donde analizaremoun poco más el cuadrito. Porque las hogueras queman, pero también iluminan la noche.  


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